¿Podrá Abengoa servir su deuda?

Desde el mundo de la renta fija uno de los parámetros que más analizamos para ver la viabilidad de un emisor para servir su deuda, es decir pagar su cupones durante la vida del bono y pagar el principal el vencimiento, es analizar la posición de caja del emisor y su cash flow corriente.

En el caso de Abengoa veo muy difícil que pueda servir su deuda porque en el tercer trimestre de este año no es que tuviera un cash flow bajo, es que tuvo un cash flow negativo de €510 millones dejando la posición de caja en solo €346millones. Si a eso le añadimos que por citar solo dos ejemplos el bono que vence en marzo del 2016 (emisión de €500 millones) paga un cupon del 8.5% o el que vence en 2018 (emisión de  €550 millones) paga un cupón del 8.875%, vemos que son cupones muy altos. El bono del 18 cotiza a un 16% aprox de su nominal y el del 16 a un 21% aprox de su nominal. Otro problema es el difícil entramado de empresas de Abengoa, cientos de subsidiarias, que en conjunto tiene una deuda bruta de casi €9.000 millones, que hace muy difícil tener la transparencia suficiente para entender sus situación real.

No en vano, su auditor Deloitte ya nos advertía hace unos días que tenía serias dudas sobre la viabilidad de Abengoa. A nivel de bonos, aunque difícil, podría tener un rebote temporal (lo que llamamos el “dead cat bounce”) que yo sin duda aprovecharía para venderlos definitivamente. Los operadores de bonos distressed pueden generar estos rebotes temporales. Y también mucha atención a la sombra de dudas que el potencial default de Abengoa puede generar sobre otras empresas españolas muy apalancadas: daño colateral que ya se apuntaba esta mañana en plazas financieras como la londinense.

Compartimos con vosotros el comentario publicado ayer en Rankia de nuestro Director de Relaciones Institucionales SLM, Robert Casajuana sobre la situación de Abengoa.